Unicaja da las gracias a Manolo Rubia en su retirada


Una cita que para la familia Unicaja siempre será especial. Este es el último día «oficial» de Manolo Rubia en las oficinas de Los Guindos cuando se jubila. La última jornada de 35, uno como jugador y 34 como fondo, siendo uno de los socios más importantes de la historia del Club

Desde Unicaja solo podemos desear la mejor enhorabuena a Manolo y su esposa, Carmín, que podrán dedicar todo el tiempo del mundo a sus hijas, LauriCarmeny sus nietos. Un descanso merecido llega después de una vida dedicada a su equipo, a su club. Eso sí, sabiendo que su casa de Los Guindos seguirá recibiendo a sus visitantes, porque Unicaja no sería el mismo sin la alegría de este «jimenato» universal que hizo de la canasta y el balón una forma de vida. ¡Gracias Manolo!

Triste día de hoy en las oficinas de Los Guindos, en la sede de Unicaja Baloncesto. Maticemos, tristes y alegres a la vez, estos sentimientos contradictorios que a veces sin saber por qué coinciden en la vida. Luego viene la jubilación de Manolo Rubia, una persona que, tras 35 años como miembro de Unicaja, se está tomando un merecido descanso. Un descanso que, los que conocemos a Manolo, seguro que no será tal, ya que seguirá lleno de baloncesto. Un deporte que le ha dado todo y al que ha dedicado cada segundo de su vida desde que empezó a lanzar un balón a una canasta en su Jimena de la Frontera natal. Siempre se ha adelantado a su tiempo, su curiosidad por la actualidad desde muy joven le hizo emprender un camino de vida que se forjó para él como persona, siempre con el baloncesto como motivación.

Su historia en Unicaja comienza en el año de su creación, ya que Manolo Rubia formó parte del primer equipo del Caja de Ronda que se formó en la temporada 1977-78. Su querido y respetado Alfonso Queipo de Llano, que ya lo había entrenado durante varias temporadas en Miraflores del Palo, contaba con él para este proyecto. Pocos en la ciudad pensaron que Caja de Ronda se convertiría en lo que es hoy, pero la historia del baloncesto malagueño cambió para siempre y uno de sus protagonistas ya era Manolo.

Tras tan solo una temporada como jugador en el Caja de Ronda, Manolo siguió durante casi una década más jugando para Maristas o San Estanislao, pero su carácter afable y amigable, siempre dispuesto a ayudar, fue clave para que la temporada 1988-89 lo recibiera. de nuevo. la llamada de la Caja de Ronda. Ahora, equipo de la selección élite nacional de baloncesto, el equipo dirigido por Mario Pesquera necesitaba un delegado de habla inglesa que siempre estuviera dispuesto a resolver los problemas que surgían en torno a un equipo. Allí, el nombre de Manolo reapareció en la mente de Queipo de Llano y Martín Urbano, una llamada que fue definitiva para la vida de Rubia y Unicaja.

Desde esta temporada hasta la actualidad, 34 años ininterrumpidos forman parte de la estructura de Unicaja. 22 años como delegado en los que se ha forjado el mito más deseado del baloncesto español, la guía telefónica de Manolo Rubia. Se hizo socio del Club las 24 horas del día, los 365 días del año. Si había algún problema, los jugadores, técnicos o entrenadores sabían que llamando a Manolo el porcentaje de resolución era muy cercano al 100%. Pocas veces la ayuda de Manolo no ha sido eficaz, sin importar cuándo o en qué lugar del mundo fue necesario contactar a alguien, lo cual se logró a través de su habitual amabilidad y compañerismo. Y así fue hasta el último día. «No tienes que saber hacer las cosas, tienes que tener el número de teléfono de la persona que sabe hacerlas», siempre fue su solución resolver un problema.

Su habilidad trascendió las fronteras de Málaga y lo convirtió en un hombre muy conocido en el baloncesto en todo el mundo. Algo que llevó al atractivo de la selección española cuando estaba al frente Javier Imbroda, que ya había apreciado la sabiduría de Manolo en su paso por el Unicaja. En la Selección, fue delegado de 2001 a 2008, inicio de la época dorada del baloncesto español que afortunadamente sigue alargándose dos décadas después. En el museo personal de Manolo Rubia, luce un bronce europeo y dos medallas de plata, una medalla de plata olímpica de 2008 y la medalla de oro de campeón mundial de 2006. Eso no es nada.

«Ayuda a la gente, si puedo hacerlo. Viene de mi alma», expresión que Manolo Rubia habrá utilizado en innumerables ocasiones en su vida. Jugadores y entrenadores de todas las edades, desde Joe Arlauckas o Mike Smith, hasta Kenny Miller, Serguei Babkov, Mike Ansley, Boza Maljkovic, Sergio Scariolo, Pepe Sánchez, Nemanja Nedovic, Mindaugas Kuzminskas, Yannick Nzosa … profesionales del baloncesto -pelota que vinieron para hacer su trabajo y en poco tiempo se convirtieron en amantes de Unicaja y Málaga para el resto de sus vidas. Gran parte de la culpa de esto fue Manolo Rubia y su familia. Porque si Manolo siempre ha estado disponible para todos, su esposa Carmina o sus hijas Lauri y Carmen, tuvieron el placer de abrir las puertas de su casa para ser la familia en Málaga de muchos de estos profesionales.

Rubia ha visto el crecimiento y el éxito de Unicaja en primera línea. Desde sus primeros años con Mario Pesquera en una Caja de Ronda, que puso un lucio sureño en el baloncesto español, pasando por el mítico delfín en 1995, este hat-trick de Ansley …, crecimiento con Maljkovic, el primer título del ‘Unicaja para conquistar la Copa Korac o el salto definitivo con el trienio mágico de Unicaja, Copa, Liga y Final Four. Muchos de ellos seguramente no hubieran sido posibles sin la presencia de Manolo Rubia, sin su ayuda. Porque, aunque desde fuera es difícil de entender, para un deportista estar enfocado para dar el máximo en la pista significa no tener distracciones ni problemas fuera de ella. Y allí, una figura como Manolo fue fundamental para que el jugador se sintiera tranquilo y feliz en Málaga.

Manolo, dio el salto al cargo en 2010, como director deportivo y luego director de operaciones. La última década la ha pasado viajando por el mundo en busca de jugadores, realizando fichajes importantes para el equipo, aprendiendo todo tipo de baloncesto, prestando atención a los jóvenes jugadores locales que han dado el salto a Estados Unidos. -Unidos para estudiar y jugar baloncesto pero Tenían en mente volver a Unicaja … Y, por supuesto, estar cerca de su equipo siempre dispuestos a echar una mano donde sea necesario. De hecho, en su última etapa, volvió a tomar posesión de la Dirección Deportiva a instancias del Club.

Gran parte de la grandeza de este club y de los éxitos conseguidos se debe a personas como Manolo Rubia, que vio nacer al Caja de Ronda y que vivió el crecimiento del baloncesto en Málaga desde dentro con las hazañas de nuestro equipo, nuestro Unicaja. El tiempo pasa y es hora de retirarse, pero lo más importante es la huella que tiene este Club en personas de la talla de Manolo Rubia. Una vida por y para el baloncesto, con Unicaja siempre como bandera, para quien siempre quiso, quiere y querrá lo mejor. Simplemente porque Unicaja es una parte crucial de su vida y él de Unicaja.

Gracias Manolo. Disfruta de una merecida jubilación que seguro estará llena de baloncesto, no puede ser de otra manera.



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Fuente de la imagen: acb.com

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